de la lluvia y otras conclusiones
Hace casi dos años comencé a escribir aquí, no era esta misma dirección ni con este mismo formato, y durante ese tiempo he intentado reinventar cada espacio cada vez que yo mismo me he intentado reinventar · y en esa lucha por hacer de cada día uno nuevo para olvidarme un poco| o tal vez sólo desahogar el alma| de las mil y un circunstancias y/o personas que de alguna forma u otra conformaban mi mal llamado triste mundo. LLegué a leer a mucha gente interesante, a conocer a unos cuantos y vi a muchos otros irse durante ese transcurso. Escribí versos, notas, canciones, anécdotas… escribí con alegría, con entusiasmo, con un intento de picardía, cuando más enojado estuve y también desilusionado y comencé a escribir también por estar triste. En todo este tiempo organicé los momentos de mi vida en rubros, y le di a cada inspiración un lugar y un eufemismo; y llevé mis propias letras graVadas en la piel para recordar cada vez lo que ya fue. En los últimos meses todo ha cambiado y no porque la vida diera un vuelco o porque los astros se configuraran de una forma más eficaz; sólo sucede que aprendí a decidir y a aceptar mis decisiones y a ser feliz con ellas aún cuando las cosas vayan mal. Y es entonces que necesito darme una pausa de este sitio para disfrutar el ser feliz, no porque mi dicha no quepa en este blog, es sólo que sin tristeza no tengo que escribir. Así que me voy un rato, no sé cuando vuelva, o si vuelva… pero por ahí me andaré a leerlos. Mientras tanto, adéu i que vagi bé.
